El mundo de la logopedia: Somos más que la “erre”

 

 

Los niños, desde el balbuceo hasta llegar a expresarse fluidamente, están todo el tiempo familiarizándose y desarrollando la que será su herramienta más valiosa de comunicación: el lenguaje. Este va evolucionando desde el lenguaje meramente expresivo hasta el comprensivo.
Pero no siempre esta progresión toma el camino que esperamos. Que hacer? A quien acudir?
Si tu hijo/a no pronuncia bien, omite o sustituye fonemas, tiene dificultades con la lectura y la escritura, tartamudea, es síntoma de un posible trastorno del lenguaje. Es momento de ir al logopeda.
Cristina Municio, presidenta del Colegio de Logopedas de Madrid, afirma que “en España, las dificultades en el lenguaje más habituales se pueden dividir en tres grupos: el lenguaje escrito, el lenguaje oral y la comunicación”.
La más frecuente es la dislalia (dificultad en la pronunciación de uno o más sonidos, como el de la “r”, especialmente doble (“rr”) como en “tarro ” o “perro”, que a menudo se convierten en “tago” o pego”.
No obstante, el mundo de la logopedia no se centra solo en la rehabilitación de la “erre”, sino que abarca alteraciones como la dislexia (incapacidad o dificultad para la lectura), el Trastorno Específico del Lenguaje (TEL, retraso o anomalía en el desarrollo del lenguaje), el Retraso o Ausencia del Lenguaje (REL, inicio del lenguaje hablado más tarde de lo esperado), las dificultades auditivas, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y la tartamudez o disfemia (alteración de la fluidez del habla), entre otras.

El rol del logopeda
Cuando hablamos del lenguaje escrito se trabaja desde la mecánica lectora, la forma de escribir y de coger el lápiz, la direccionalidad de las letras hasta la buena comprensión y expresión escrita, es decir, todas aquellas habilidades que promueven el desarrollo de una lectura y escritura eficaces. Hablando del lenguaje oral, trabajamos desde la fisiología y anatomía de los órganos implicados en la articulación, habilidades auditivas y lingüísticas, hasta los procesos de dicción y planificación del discurso oral, pasando por todos los componentes del lenguaje (fonética-fonología, morfosintaxis, semántica y pragmática). Y hablando de comunicación, trabajamos desde la intención y el interés comunicativos, sistemas alternativos y aumentativos que garanticen la correcta comunicación hasta un uso funcional de su lenguaje.
La importancia del trabajo en equipo de logopeda, profesores y familia…
Los profesores son con quienes los niños pasan más tiempo, ellos pueden intuir o detectar que un niño tiene dificultades de lenguaje y aconsejar a los padres acudir al profesional de la logopedia.
intuye o detecta que un niño tiene dificultades de lenguaje,El rol de los padres es primordial pues no solo pueden detectar las primeras señales si hay dificultades, sino también motivar al niño y apoyarlo.
Una intervención exitosa se lleva a cabo fijando objetivos y pautas comunes coordinándose, mediante reuniones frecuentes entre los diferentes profesionales y/o padres.

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